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Óxidos de nitrógeno

   Los óxidos de nitrógeno son uno de los contaminantes atmosféricos más dañinos.    Además de ser irritantes, al combinarse con el agua provocan la «lluvia ácida», que ha destruido la vida acuática en muchos lagos del mundo. Asimismo, dan lugar al «esmog fotoquímico», esa capa café amarillenta que cubre las ciudades con intenso tránsito vehicular y gran actividad industrial.    En presencia de la luz solar, los óxidos de nitrógeno, restos de gasolina sin quemar y el oxígeno del aire reaccionan entre sí y producen el ozono de las capas bajas de la atmósfera.

Choque anafiláctico

   Cuando una sustancia extraña entra al organismo, ya sea por un medicamento, una picadura de abeja o algún alimento, por ejemplo los mariscos, el sistema inmunológico reacciona y crea anticuerpos para destruirlo.    Esta respuesta benéfica puede convertirse en una reacción exacerbada; en consecuencia, cuando la sustancia ajena, conocida como alergeno, vuelve a ingresar al cuerpo algún tiempo después, el sistema inmunológico activa una reacción alérgica. La respuesta puede ser ligera y transitoria, como la urticaria, o tan intensa que algunas veces puede llevar a la muerte.

Nuevo material dental

   ¡Seguramente los dentistas nos parecerían más simpáticos si en cada visita no nos amenazaran con la punta de su pequeño taladro, la llamada fresa! El método convencional para tratar una caries consiste en eliminar mecánicamente la superficie del área afectada para después rellenarla con resina o una aleación metálica. Sin embargo, este procedimiento no se recomienda en caries muy pequeñas, ya que eso supone sacrificar gran cantidad de diente sano para que el relleno se adhiriera bien a la pieza dental. Sin embargo, estas caries son las que, si no se atienden de modo apropiado, crecen y provocan con el tiempo el infernal dolor de dientes y muelas que no tiene otro remedio de tratarse sino con métodos convencionales.

Reloj atómico

   ¿Alguna vez han escrito su nombre en un grano de arroz? Algunos físicos han reducido el «corazón» de un reloj atómico a ese tamaño. La miniaturización alcanzada se enfila hacia el uso de relojes atómicos en dispositivos con baterías, como los sistemas de posicionamiento global, computadoras sin cables y teléfonos celulares.    El dispositivo incluye una cámara transparente, que contiene vapor de átomos de cesio, un láser, un fotodetector, calentadores, lentes y filtros ópticos (todo empacado dentro de un microchip) y constituye una parte esencial de un reloj atómico.

Poliéster y diésel a partir de frutas

   La situación política mundial ha hecho que las economías que dependen del petróleo sean cada vez más vulnerables ya que, además de los combustibles que se obtienen de él, hay una extensa variedad de productos sintéticos que usan materia prima proveniente de la petroquímica. Es por esa razón que los químicos se han enfocado en hallar nuevas fuentes de estos productos.    En la fruta, el jarabe de maíz y la miel se encuentra un azúcar llamado fructosa. Al romper por calentamiento esta molécula se obtiene una sustancia llamada 5-hidroximetil furfural, HMF para simplificar.

Alzheimer

 Se calcula que hoy en día 16 millones de personas padecen Alzheimer en todo el mundo; ésta es una enfermedad caracterizada por una degeneración progresiva e irreversible de las células nerviosas y las conexiones neuronales de la corteza cerebral. El individuo que la padece sufre una pérdida de la memoria y la actividad cognoscitiva.    La causa de este mal no se conoce con exactitud, por lo que resulta difícil combatirlo, diagnosticarlo y diferenciarlo de otros tipos de demencia senil. Todavía en fechas recientes sólo era posible identificarlo en exámenes post mortem por las placas y los nudos neurofibrilares que aparecen en el cerebro de los individuos afectados por la anormalidad.

Ataque cerebral

   Los ataques cerebrales pueden deberse a coágulos que obstruyen los vasos sanguíneos en el cerebro o bien a que las paredes de un vaso se rompen y sobreviene un derrame de sangre. En ambos casos se impide la oxigenación y nutrición de las neuronas, lo que puede provocar su muerte.    En consecuencia, tras un ataque grave se pierde la capacidad cognitiva que se hallaba bajo el control de la zona dañada, como puede ser el habla o la lectura, o pueden asimismo perderse los movimientos voluntarios de brazos o piernas.