No cabe duda de que el cambio climático de la Tierra es una realidad presente. Sin embargo, este fenómeno no es nuevo para el planeta. Los científicos han demostrado que a lo largo de su existencia, los cambios de clima han sido frecuentes y la mayor parte de las veces drásticos. Por ejemplo, el Sahara, un área seca, inhóspita y despoblada casi en su totalidad, no siempre fue así.