Algunas veces, la línea que separa la vida de la muerte no es muy clara. Ésta se hizo tenue y borrosa para Terry Schiavo, mujer que ocupó los titulares de las noticias. Después de 15 años de yacer en estado vegetativo, luego de sufrir un infarto que la dejó temporalmente sin oxígeno, con lesión de su cerebro, un juez aprobó, a solicitud del propio marido, que se le retirara la sonda que la alimentaba.