En casi todos los rincones de la Tierra, aun los más inhóspitos, como el polo Antártico y las grietas hidrotermales en las profundidades del océano, se han encontrado organismos vivos. No obstante, en el desierto de Atacama, en Chile, que es la zona más seca del planeta, nunca se habían encontrado rastros de vida. En fecha reciente, un grupo de científicos identificó unos microorganismos llamados cianobacterias dentro de los cristales de sal que allí abundan, con la particularidad de que podían realizar fotosíntesis, como si fueran algas.