El modo de vida de las mujeres que trabajan ha sufrido una gran transformación en las últimas décadas. Además de estar sometidas a un estrés similar al de los hombres, la vida actual de las mujeres les exige mantener una imagen dentro de los parámetros de la moda. Debido a esto, muchas de ellas habitualmente siguen una dieta y hacen ejercicio para mantenerse en forma. Experimentos realizados en monos muestran que la combinación de los tres factores (estrés, dieta y ejercicio) puede tener un efecto negativo en la fecundidad.