Ciertas áreas del conocimiento y el arte, que muchos considerarían apartadas de la ciencia, en realidad se han visto enriquecidas y complementadas por ésta. Incluso ahora que la química y la tecnología pueden producir excelentes materiales para los artistas dedicados a pintar obras de arte, no se ha resuelto la incógnita acerca de cómo los pintores del Renacimiento conseguían ciertos efectos ópticos difíciles de reproducir. Algunos representantes de la pintura veneciana de los siglos XV y XVI lograron una brillantez en el colorido de sus obras y unas texturas diáfanas y translúcidas que capturan y reflejan la luz de formas diferentes.