Cuando un mosquito llamado Anopheles pica a una persona e inyecta en su torrente sanguíneo el microorganismo Plasmodium, poco tiempo después el individuo presenta los síntomas del paludismo. El mosquito, a su vez, lo adquirió al extraer sangre de algún sujeto aquejado de ese mal. Gracias al uso de medicamentos e insecticidas, en la segunda mitad del siglo XX se creyó erradicado este padecimiento. No obstante, ahora han aparecido nuevos brotes en todo el mundo, debido a que el Plasmodium se tornó resistente a los medicamentos antipalúdicos y el mosquito a todo tipo de insecticidas. Por lo tanto, el problema debe atacarse con otro enfoque.