Que el hombre y la mujer son diferentes es cosa más que evidente. La razón de esto tiene su origen en los cromosomas, una información que se conoce desde hace más de 100 años. Mientras que el hombre presenta en todas sus células un cromosoma X y un cromosoma Y, la mujer tiene dos cromosomas X. Sin embargo, apenas ahora los genetistas han desentrañado la forma en que esa diferencia puede explicar algunas de las características de cada sexo. Los cromosomas están formados por una serie de unidades de ADN llamados genes. El cromosoma X de los hombres es idéntico al cromosoma X de las mujeres; empero, ellas tienen una copia más del cromosoma X. No obstante, uno de los dos permanece inactivo. Esto significa que no está «expresado» y que sus genes no ejercen su capacidad de enviar órdenes para sintetizar proteínas. Una investigación reciente ha demostrado que ese segundo cromosoma X, el «cromosoma X inactivo», no se encuentra tan «callado» como se c...