¿Alguna vez han escrito su nombre en un grano de arroz? Algunos físicos han reducido el «corazón» de un reloj atómico a ese tamaño. La miniaturización alcanzada se enfila hacia el uso de relojes atómicos en dispositivos con baterías, como los sistemas de posicionamiento global, computadoras sin cables y teléfonos celulares. El dispositivo incluye una cámara transparente, que contiene vapor de átomos de cesio, un láser, un fotodetector, calentadores, lentes y filtros ópticos (todo empacado dentro de un microchip) y constituye una parte esencial de un reloj atómico.