En últimas fechas nos han alarmado las estadísticas referentes al aumento de individuos obesos en la población. La respuesta inmediata a la pregunta «¿por qué hay gente obesa?» es: «porque come mucho». Sin embargo, en realidad el asunto no es tan simple. Algunas personas, en apariencia muy disciplinadas, dejan de comer después de ingerir una cantidad razonable de alimento: se han saciado. En cambio, otras pueden seguir haciéndolo, sin sentir el agobio de la saciedad.