¡Seguramente los dentistas nos parecerían más simpáticos si en cada visita no nos amenazaran con la punta de su pequeño taladro, la llamada fresa! El método convencional para tratar una caries consiste en eliminar mecánicamente la superficie del área afectada para después rellenarla con resina o una aleación metálica. Sin embargo, este procedimiento no se recomienda en caries muy pequeñas, ya que eso supone sacrificar gran cantidad de diente sano para que el relleno se adhiriera bien a la pieza dental. Sin embargo, estas caries son las que, si no se atienden de modo apropiado, crecen y provocan con el tiempo el infernal dolor de dientes y muelas que no tiene otro remedio de tratarse sino con métodos convencionales.