Dicen que «más vale solo que mal acompañado». ¡Pero, cuidado!, porque la soledad no siempre es la mejor compañía. Puede convertirse en un factor que influya en el padecimiento de ciertas enfermedades. Investigaciones recientes han demostrado que vivir en soledad incrementa los riesgos de padecer afecciones del corazón, tanto entre las personas mayores como entre los jóvenes.