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Memoria

   ¿En donde guarda el cerebro todos esos hechos, útiles o triviales, que cada día conforman nuestra vida?, ¿cómo recuperamos aquellos aprendizajes que fuimos adquiriendo desde pequeños? Ahora se sabe que la principal zona cerebral encargada de estas tareas se halla en el lóbulo temporal medio, en la región conocida como hipocampo.

   Esto se conoció en 1957, cuando a un paciente le extrajeron esa área para aliviarlo de una epilepsia grave. El sujeto superó la epilepsia, pero olvidó todo lo que sabía y no tuvo posibilidad de almacenar nuevos datos.

   Aunque en el hipocampo se encuentra el control maestro de la memoria, otras zonas de la corteza cerebral son las encargadas de almacenarla a largo plazo.

   Se ha avanzado mucho desde la aparición de la tomografía y la resonancia magnética, que permiten visualizar las áreas cerebrales que se activan cuando se desempeñan tareas diferentes.

   Sin embargo, todavía es un enigma el funcionamiento de los diversos componentes neuronales para codificar lo que se guarda en la memoria, así como su recuperación.

   Hoy se sabe que la memoria de corto plazo, por ejemplo recordar un número telefónico por unos instantes, exige modificaciones químicas dentro de las neuronas que requieren sinapsis o interconexiones entre éstas. La memoria de largo plazo, como almacenar un hecho o un aprendizaje por días o años, necesita la síntesis de proteínas y la creación de nuevas sinapsis.

   Siempre se creyó que no era posible la formación de nuevas neuronas en el cerebro, pero en 1990 se descubrió que en el hipocampo se forman nuevas neuronas durante toda la vida. Sin embargo, aún no se sabe si éstas desempeñan un papel en el almacenaje y la recuperación de la memoria.

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