Ir al contenido principal

La poderosa miel


 ¿Sabía que la miel puede ayudar a tratar heridas que tardan en sanar? Los científicos encontraron que esta sustancia detiene el crecimiento de las bacterias, incluso de aquellas que son resistentes a algunos antibióticos.

   Hasta ahora se creía que la consistencia de la miel mantenía las heridas fuera de contacto con el aire y que su alto contenido en azúcar reducía el crecimiento bacterial. La nueva evidencia sugiere que este dulce producto debe tener otras propiedades que destruyen a los microorganismos.

   Comparada con una solución de miel artificial de la misma densidad y concentración de azúcar, la de origen natural tuvo una efectividad tres veces mayor para eliminar a los gérmenes. Sin embargo, los científicos todavía no están seguros de cuáles son los ingredientes activos. Algunos tipos de miel, cuando están diluidos, forman peróxido de hidrógeno, que mata a las bacterias y puede usarse para limpiar heridas, pero se ha descartado que ésta sea la única fuerza en juego.

   Tanto la miel de pradera, que da lugar a la formación de peróxido de hidrógeno, y la miel de manuka, que no lo produce, detienen el crecimiento de las bacterias de laboratorio. Para probarlo, los científicos usaron colonias de Staphylococcus y Enterococcus que toleran medicinas como la meticilina y la vancomicina.

   Tal vez la miel sea antibacterial debido a las enzimas secretadas por las abejas que la producen, pero esta cualidad podría deberse también a la acidez o los químicos del néctar original de las plantas.

   Mientras los científicos aún se devanan los sesos para tratar de adivinar los secretos de este preciado producto, algunas compañías ya expenden tubos esterilizados de miel y vendas impregnadas con ella para tratar heridas.

   Los investigadores han señalado que este descubrimiento no significa que la gente deba comprar de inmediato miel para curar las heridas. Cuando se almacena la miel, el proceso de calentamiento que se realiza antes de su venta probablemente elimine sus propiedades medicinales. Por lo pronto, cualquier persona que sufra una herida debe buscar tratamiento profesional.

Entradas populares de este blog

Los ojos de las vacas revelan su estrés

   Dicen por allí que «los ojos son el reflejo del alma» pero, sin pretender ser tan profundos, bien se los puede considerar como indicadores de salud y ello puede aplicarse incluso a ciertos animales.    Un grupo de investigadores ha descubierto recientemente que mirar a los ojos de una vaca podría indicarnos algo más sobre su bienestar. Si usted quiere saber cómo se siente uno de estos herbívoros, simplemente mire el globo ocular y cuanto más estresado esté el animal, más grande será la parte blanca de sus ojos.

Gasto de energía al cargar

   Las leyes elementales de la física y la lógica nos permiten entender que, si una persona carga 20 por ciento más de su peso corporal, tendrá que consumir 20 por ciento más de energía; es decir, que el gasto de energía es proporcional al peso de la carga.    Sin embargo, un equipo de fisiólogos observó que los sherpas de Nepal, guías que cargan el bastimento y el equipo de los alpinistas que ascienden al Himalaya, son capaces de cargar la misma cantidad de su peso corporal sin tener un gasto adicional de energía y pueden transportar cargamento con 60 por ciento de su peso con gasto mucho menor de energía que los soldados del ejército cuando llevan un peso equivalente en sus mochilas modernas y ergonómicas.    Un ahorro energético semejante se ha observado en unas mujeres de las tribus Kikuyu del África oriental. Los fisiólogos calcularon la energía gastada por estas personas, a través de unas máscaras que midieron el oxígeno consumido y el dióxido ...

Pitonisas

 Antes de partir hacia la guerra o tomar una importante decisión, generales, reyes y gobernantes de la antigua Grecia acudían al oráculo de Delfos, situado debajo del templo de Apolo, para solicitar las profecías y consejos de las pitonisas.    Éstas eran las sacerdotisas que mantenían el fuego del templo. El oráculo se hallaba en un lugar subterráneo, en donde había un abismo en cuyo fondo corría el agua de un manantial. La pitonisa se colocaba en un trípode, encima de la falla, y aspiraba el pneuma, un gas de olor dulzón. Entraba en trance y respondía en forma alterada y ambigua a las preguntas que le hacían. Un sacerdote interpretaba después las respuestas. Algunas veces, las pitonisas experimentaban episodios de gritos y estertores y se asegura, según la tradición, que algunas murieron.    Hasta ahora los arqueólogos han buscado, sin éxito, el abismo, el manantial y los gases de olor dulce. Sin embargo, hace poco tiempo un equipo de investigadores rea...