Ir al contenido principal

Estación lunar


 Estudios recientes han venido a complicar un proyecto que parecía factible y próximo a realizarse. Se trataba de establecer una estación espacial en la Luna. Al analizar los datos obtenidos por una nave no tripulada lanzada en 1998, llamada Prospector Lunar, encontraron que impredecibles tormentas solares lanzan sobre la superficie de nuestro satélite corrientes de partículas cargadas de energía. Éstas se acumulan en la forma de electricidad estática de una intensidad de miles de voltios y pueden generar descargas que estropearían todos los aparatos electrónicos, desde el transportador lunar hasta los monitores y, lo que resultaría más grave aún, la puerta de entrada a la estación lunar.

   Éste es un problema mayor, toda vez que los astronautas tendrían que guarecerse de esas partículas cargadas, ya que también pueden dañar a las células, como lo hace la radiactividad.

   La atmósfera protege a la Tierra de las partículas lanzadas por las tormentas solares; empero, sentimos sus efectos. Cuando esas tormentas ocurren, interfieren con las señales radiales de telecomunicación y producen daños en los satélites en órbita, de los cuales depende gran cantidad de actividades de comunicación en nuestro planeta, como la telefonía y el Internet.

   Por lo pronto habrá que desarrollar una nueva tecnología para proteger de esas tormentas a la futura estación lunar.

Entradas populares de este blog

Los ojos de las vacas revelan su estrés

   Dicen por allí que «los ojos son el reflejo del alma» pero, sin pretender ser tan profundos, bien se los puede considerar como indicadores de salud y ello puede aplicarse incluso a ciertos animales.    Un grupo de investigadores ha descubierto recientemente que mirar a los ojos de una vaca podría indicarnos algo más sobre su bienestar. Si usted quiere saber cómo se siente uno de estos herbívoros, simplemente mire el globo ocular y cuanto más estresado esté el animal, más grande será la parte blanca de sus ojos.

Gasto de energía al cargar

   Las leyes elementales de la física y la lógica nos permiten entender que, si una persona carga 20 por ciento más de su peso corporal, tendrá que consumir 20 por ciento más de energía; es decir, que el gasto de energía es proporcional al peso de la carga.    Sin embargo, un equipo de fisiólogos observó que los sherpas de Nepal, guías que cargan el bastimento y el equipo de los alpinistas que ascienden al Himalaya, son capaces de cargar la misma cantidad de su peso corporal sin tener un gasto adicional de energía y pueden transportar cargamento con 60 por ciento de su peso con gasto mucho menor de energía que los soldados del ejército cuando llevan un peso equivalente en sus mochilas modernas y ergonómicas.    Un ahorro energético semejante se ha observado en unas mujeres de las tribus Kikuyu del África oriental. Los fisiólogos calcularon la energía gastada por estas personas, a través de unas máscaras que midieron el oxígeno consumido y el dióxido ...

Pitonisas

 Antes de partir hacia la guerra o tomar una importante decisión, generales, reyes y gobernantes de la antigua Grecia acudían al oráculo de Delfos, situado debajo del templo de Apolo, para solicitar las profecías y consejos de las pitonisas.    Éstas eran las sacerdotisas que mantenían el fuego del templo. El oráculo se hallaba en un lugar subterráneo, en donde había un abismo en cuyo fondo corría el agua de un manantial. La pitonisa se colocaba en un trípode, encima de la falla, y aspiraba el pneuma, un gas de olor dulzón. Entraba en trance y respondía en forma alterada y ambigua a las preguntas que le hacían. Un sacerdote interpretaba después las respuestas. Algunas veces, las pitonisas experimentaban episodios de gritos y estertores y se asegura, según la tradición, que algunas murieron.    Hasta ahora los arqueólogos han buscado, sin éxito, el abismo, el manantial y los gases de olor dulce. Sin embargo, hace poco tiempo un equipo de investigadores rea...