Ir al contenido principal

Ver al vacío

 
Cuando se nos plantea un problema matemático o un acertijo lingüístico, es común que, mientras buscamos mentalmente la respuesta, nuestra mirada se dirija hacia un punto lejano inespecífico. A esto se le suele llamar «mirada perdida» o «ver al vacío».

   Un grupo de psicólogos llevó a cabo un estudio con adultos jóvenes a los que se les planteaba un problema y se les pedía que, mientras buscaban la respuesta, miraran a su interlocutor. A los jóvenes de un segundo grupo se les indicó que, al resolverlo, no vieran a quien les hacía la pregunta, y las más de las veces «vieron al vacío».

   Las personas a quienes se les permitió ver a lo lejos obtuvieron muchas más respuestas correctas en comparación con las que tenían que pensar viendo al sujeto que formulaba los problemas.

   En este último grupo se observó que, con gran frecuencia, las preguntas provocaban nerviosismo, sobre todo si quien las planteaba era del sexo femenino y el que respondía del masculino.

   Según los psicólogos, una cara transmite una enorme cantidad de información emocional, que hace que la mente de quien la mira se disperse, de tal forma que se disipa la concentración.

   Es común que, cuando los interrogan, los maestros exijan a sus alumnos que los miren directamente. Este estudio muestra que ésa no es la mejor manera de obtener una respuesta correcta.

Entradas populares de este blog

Los ojos de las vacas revelan su estrés

   Dicen por allí que «los ojos son el reflejo del alma» pero, sin pretender ser tan profundos, bien se los puede considerar como indicadores de salud y ello puede aplicarse incluso a ciertos animales.    Un grupo de investigadores ha descubierto recientemente que mirar a los ojos de una vaca podría indicarnos algo más sobre su bienestar. Si usted quiere saber cómo se siente uno de estos herbívoros, simplemente mire el globo ocular y cuanto más estresado esté el animal, más grande será la parte blanca de sus ojos.

Gasto de energía al cargar

   Las leyes elementales de la física y la lógica nos permiten entender que, si una persona carga 20 por ciento más de su peso corporal, tendrá que consumir 20 por ciento más de energía; es decir, que el gasto de energía es proporcional al peso de la carga.    Sin embargo, un equipo de fisiólogos observó que los sherpas de Nepal, guías que cargan el bastimento y el equipo de los alpinistas que ascienden al Himalaya, son capaces de cargar la misma cantidad de su peso corporal sin tener un gasto adicional de energía y pueden transportar cargamento con 60 por ciento de su peso con gasto mucho menor de energía que los soldados del ejército cuando llevan un peso equivalente en sus mochilas modernas y ergonómicas.    Un ahorro energético semejante se ha observado en unas mujeres de las tribus Kikuyu del África oriental. Los fisiólogos calcularon la energía gastada por estas personas, a través de unas máscaras que midieron el oxígeno consumido y el dióxido ...

Pitonisas

 Antes de partir hacia la guerra o tomar una importante decisión, generales, reyes y gobernantes de la antigua Grecia acudían al oráculo de Delfos, situado debajo del templo de Apolo, para solicitar las profecías y consejos de las pitonisas.    Éstas eran las sacerdotisas que mantenían el fuego del templo. El oráculo se hallaba en un lugar subterráneo, en donde había un abismo en cuyo fondo corría el agua de un manantial. La pitonisa se colocaba en un trípode, encima de la falla, y aspiraba el pneuma, un gas de olor dulzón. Entraba en trance y respondía en forma alterada y ambigua a las preguntas que le hacían. Un sacerdote interpretaba después las respuestas. Algunas veces, las pitonisas experimentaban episodios de gritos y estertores y se asegura, según la tradición, que algunas murieron.    Hasta ahora los arqueólogos han buscado, sin éxito, el abismo, el manantial y los gases de olor dulce. Sin embargo, hace poco tiempo un equipo de investigadores rea...