Ir al contenido principal

Lazos sociales

   Cuando al nacer un niño recibe, además de los cuidados habituales, el contacto físico humano que lo abraza, acaricia y le habla suavemente, en su cerebro se inicia la formación de lazos sociales que regularán su vida emotiva.

   Se ha observado que la ausencia del contacto físico y emocional en esa etapa de la vida tiene como resultado el desarrollo de individuos que tendrán dificultad para establecer relaciones sociales, comunicarse con la gente y establecer lazos de amistad.

   Se sabe que dos sustancias que se producen en la glándula hipófisis, la oxitocina y la vasopresina, tienen una función importante en el desarrollo de dichos lazos.

   Con el fin de conocer más sobre esta función, un grupo de psicólogos hicieron un estudio con niños que habían tenido cuidados y atención al nacer y otros que habían vivido la primera etapa de su vida en condiciones adversas, como crecer en un orfanato, aunque después se los adoptara e integrara a familias que les brindaron la atención y el cariño que no tuvieron al inicio de la vida.

   Los niños que habían estado en el orfanato mostraron niveles de vasopresina más bajos que los otros menores.

   Aunque los niveles de oxitocina eran iguales en todos los infantes, en aquellos que interactuaban con su madre biológica en un juego en el que había contacto físico los índices de esta sustancia se elevaron de forma considerable. En cambio, en los niños que interactuaban de la misma manera con su madre adoptiva no se observó la elevación de la oxitocina.

   El estudio muestra que el contacto físico y emocional en los primeros meses de vida organiza la producción de estas dos sustancias, que regularán en el cerebro el desarrollo de lazos sociales.

Entradas populares de este blog

Los ojos de las vacas revelan su estrés

   Dicen por allí que «los ojos son el reflejo del alma» pero, sin pretender ser tan profundos, bien se los puede considerar como indicadores de salud y ello puede aplicarse incluso a ciertos animales.    Un grupo de investigadores ha descubierto recientemente que mirar a los ojos de una vaca podría indicarnos algo más sobre su bienestar. Si usted quiere saber cómo se siente uno de estos herbívoros, simplemente mire el globo ocular y cuanto más estresado esté el animal, más grande será la parte blanca de sus ojos.

Gasto de energía al cargar

   Las leyes elementales de la física y la lógica nos permiten entender que, si una persona carga 20 por ciento más de su peso corporal, tendrá que consumir 20 por ciento más de energía; es decir, que el gasto de energía es proporcional al peso de la carga.    Sin embargo, un equipo de fisiólogos observó que los sherpas de Nepal, guías que cargan el bastimento y el equipo de los alpinistas que ascienden al Himalaya, son capaces de cargar la misma cantidad de su peso corporal sin tener un gasto adicional de energía y pueden transportar cargamento con 60 por ciento de su peso con gasto mucho menor de energía que los soldados del ejército cuando llevan un peso equivalente en sus mochilas modernas y ergonómicas.    Un ahorro energético semejante se ha observado en unas mujeres de las tribus Kikuyu del África oriental. Los fisiólogos calcularon la energía gastada por estas personas, a través de unas máscaras que midieron el oxígeno consumido y el dióxido ...

Pitonisas

 Antes de partir hacia la guerra o tomar una importante decisión, generales, reyes y gobernantes de la antigua Grecia acudían al oráculo de Delfos, situado debajo del templo de Apolo, para solicitar las profecías y consejos de las pitonisas.    Éstas eran las sacerdotisas que mantenían el fuego del templo. El oráculo se hallaba en un lugar subterráneo, en donde había un abismo en cuyo fondo corría el agua de un manantial. La pitonisa se colocaba en un trípode, encima de la falla, y aspiraba el pneuma, un gas de olor dulzón. Entraba en trance y respondía en forma alterada y ambigua a las preguntas que le hacían. Un sacerdote interpretaba después las respuestas. Algunas veces, las pitonisas experimentaban episodios de gritos y estertores y se asegura, según la tradición, que algunas murieron.    Hasta ahora los arqueólogos han buscado, sin éxito, el abismo, el manantial y los gases de olor dulce. Sin embargo, hace poco tiempo un equipo de investigadores rea...