Ir al contenido principal

Anticorrosivo


 Barcos, trenes, aviones, automóviles y construcciones metálicas tienen un enemigo común: la corrosión, ya que tarde o temprano ataca a los metales de la estructura.

   Se trata de una reacción entre los metales y las sustancias químicas presentes en el ambiente, en especial oxidantes y sales, que se ve favorecida por el calor, la humedad, la radiación o la electricidad.

   La manera convencional de evitar esta situación consiste en colocar sobre la superficie metálica, antes de que se dañe, un polímero sintético impermeable al agua o una capa de zinc metálico, proceso conocido como galvanización. Sin embargo, la más ligera rotura de este baño protector desencadena la corrosión.

   En fecha reciente se fabricó un anticorrosivo que no sólo protege a la superficie del deterioro, sino que, una vez que ésta inicia, contraataca a la reacción y restaura el material.

   El anticorrosivo está compuesto por un gel de óxido de zirconio que contiene pequeñísimas esferas de sílice cubiertas por unos polímeros y el inhibidor de la corrosión, llamado benzotriazol. El gel se aplica sobre las superficies metálicas y el más mínimo daño corrosivo libera las moléculas del benzotriazol, que actúan como si fueran un cicatrizante en la superficie atacada.

   Esta sustancia se ha probado con éxito sobre aleaciones de aluminio expuestas a oxidantes y agua de mar.

   Una pequeña modificación de la fórmula hará que también prevenga el deterioro que ocasiona la corrosión en el hierro y el acero, y su aplicación será de gran utilidad para proteger aviones, barcos, automóviles y estructuras metálicas expuestas a la intemperie.

Entradas populares de este blog

Los ojos de las vacas revelan su estrés

   Dicen por allí que «los ojos son el reflejo del alma» pero, sin pretender ser tan profundos, bien se los puede considerar como indicadores de salud y ello puede aplicarse incluso a ciertos animales.    Un grupo de investigadores ha descubierto recientemente que mirar a los ojos de una vaca podría indicarnos algo más sobre su bienestar. Si usted quiere saber cómo se siente uno de estos herbívoros, simplemente mire el globo ocular y cuanto más estresado esté el animal, más grande será la parte blanca de sus ojos.

Gasto de energía al cargar

   Las leyes elementales de la física y la lógica nos permiten entender que, si una persona carga 20 por ciento más de su peso corporal, tendrá que consumir 20 por ciento más de energía; es decir, que el gasto de energía es proporcional al peso de la carga.    Sin embargo, un equipo de fisiólogos observó que los sherpas de Nepal, guías que cargan el bastimento y el equipo de los alpinistas que ascienden al Himalaya, son capaces de cargar la misma cantidad de su peso corporal sin tener un gasto adicional de energía y pueden transportar cargamento con 60 por ciento de su peso con gasto mucho menor de energía que los soldados del ejército cuando llevan un peso equivalente en sus mochilas modernas y ergonómicas.    Un ahorro energético semejante se ha observado en unas mujeres de las tribus Kikuyu del África oriental. Los fisiólogos calcularon la energía gastada por estas personas, a través de unas máscaras que midieron el oxígeno consumido y el dióxido ...

Pitonisas

 Antes de partir hacia la guerra o tomar una importante decisión, generales, reyes y gobernantes de la antigua Grecia acudían al oráculo de Delfos, situado debajo del templo de Apolo, para solicitar las profecías y consejos de las pitonisas.    Éstas eran las sacerdotisas que mantenían el fuego del templo. El oráculo se hallaba en un lugar subterráneo, en donde había un abismo en cuyo fondo corría el agua de un manantial. La pitonisa se colocaba en un trípode, encima de la falla, y aspiraba el pneuma, un gas de olor dulzón. Entraba en trance y respondía en forma alterada y ambigua a las preguntas que le hacían. Un sacerdote interpretaba después las respuestas. Algunas veces, las pitonisas experimentaban episodios de gritos y estertores y se asegura, según la tradición, que algunas murieron.    Hasta ahora los arqueólogos han buscado, sin éxito, el abismo, el manantial y los gases de olor dulce. Sin embargo, hace poco tiempo un equipo de investigadores rea...