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Chimpancés y seres humanos

   A medida que se ha incrementado el conocimiento de la estructura del genoma de los seres vivos, ha sido posible confirmar diferentes hipótesis sobre su evolución.

   Se sabe que ciertos cambios en el genoma de un ancestro del chimpancé dieron origen al ser humano moderno, que entonces adquirió la habilidad de pensar y razonar; empero, se desconoce con exactitud cuáles fueron las modificaciones en el ADN que provocaron esta situación.

   Al parecer, algunos genetistas están cada vez más cerca de resolver el enigma, ya que han encontrado que el cambio genético que impulsa la evolución no sólo se debe a una diferencia en la secuencia de las bases que forman las hélices del material genético, sino a otro factor de importancia: el número de copias de ciertos genes.



   En el genoma humano encontraron 212 copias de un gen al que se atribuye la elaboración de una proteína que se encuentra en diversas partes del cuerpo, aunque sobre todo en las neuronas y el cerebro. El genoma del chimpancé contiene 37 copias de ese gen y otros monos tan sólo 30. Las ratas y los ratones poseen una sola copia.
Aún es necesario confirmar si esta proteína interviene en las funciones del conocimiento.

   Otro equipo internacional de investigadores cree que otro aspecto de las disparidades entre las especies se explica por la manera en que la información de los genes se activa en el cerebro y se convierte en proteínas que llevan a cabo varias funciones celulares. En el cerebro del hombre se ha acelerado, a través de la selección natural, el ritmo de cambio de la expresión genética, y se han acumulado diferencias de expresión al menos cinco veces más rápido, respecto de los chimpancés.

   Los resultados de este estudio ayudan a comprender, desde el punto de vista genético, por qué algunas enfermedades que afectan a los seres humanos no lo hacen en la misma medida a los chimpancés, como son el Alzheimer, el cáncer o la malaria.

   Un ejemplo más: un chimpancé puede ser infectado por el VIH, pero casi nunca se enferma de sida, caso contrario a lo que ocurre con el hombre, los animales racionales.

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